Cuando el Rey te defiende

ESCRITO POR ABBEY BROWN | AUTOR INVITADO
TRADUCIDO POR BENJAMIN KNOTT

“SIENTO HABERTE HABLADO BRUSCAMENTE”

Mientras mi mente procesaba las palabras y mi boca formaba una respuesta, en mi interior asombrada, boquiabierta ante lo que acababa de ocurrir. Hacía apenas unos minutos estaba desempeñando mis responsabilidades como recepcionista y una paciente muy frustrada se había dirigido a mi en términos menos que educados. Ahora, había vuelto para disculparse. ¡¿Cómo?! La razón por la que me resultaba tan asombrosa esta situación es porque después que se marchó, la puse a ella y toda la situación en las manos de Dios, tal como Él me había enseñado a hacer.

Ahora, Él se estaba mostrando poderoso a favor mio.

A lo largo del año pasado, Dios me ha estado enseñando como me defiende. En vez de cargar yo misma con todas mis preocupaciones, se las puedo entregar a Él. En vez de pensar y elaborar sobre situaciones irritantes (como un encuentro con una paciente enfadada) puedo entregárselas a Él, para que Él las maneje. En vez de preocuparme por lo que parece ser una situación imposible, puedo entregársela a Él y dejar que Él muestre Su poder.

Tomemos un paso atrás para ver exactamente donde encontramos esto en la Biblia.

El Señor vuestro Dios, que va delante de vosotros, El peleará por vosotros, así como lo hizo delante de vuestros ojos en Egipto | Deuteronomio 1:30 LBLA

No les temáis, porque el Señor vuestro Dios es el que pelea por vosotros. | Deuteronomio 3:22 LBLA

porque el Señor vuestro Dios es el que va con vosotros, para pelear por vosotros contra vuestros enemigos, para salvaros. | Deuteronomio 20:4 LBLA

Estas promesas fueron dadas a la nación de Israel. Se le dijo que no temieran a sus enemigos porque Dios pelearía por ellos. Pero espera un segundo, ¿no es impresionante esto? Dios, el Creador mismo, ¡se estaba humillando a si mismo para defender a su pueblo, para que fuera glorificado en su liberación!

El Señor peleará por vosotros mientras vosotros os quedáis callados. | Exodo 14:14 LBLA

Imagina que sentiría un Israelita, atrapado delante del Mar Rojo, escuchando estas mismas palabras mientras veía un ejército furioso acercándose. Una cosa sería indispensable en ese momento…

¡FE!

Confianza inquebrantable en que Dios iba a hacer exactamente lo que había prometido – mandar auxilio. ¿Quedarse quieto mientras se acerca el enemigo? ¿Quedarse quieto, en vez de buscar tu propia solución?

¿QUÉ SIGNIFICA QUEDAMOS QUIETOS ESPERANDO A DIOS?

El libro de Proverbios, capítulo 3 y versículos del 5 al 7 nos da un suave pero certero golpe de convicción:

Confía en el Señor con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento. Reconócele en todos tus caminos, y El enderezará tus sendas. No seas sabio a tus propios ojos, teme al Señor y apártate del mal. | Proverbios 3:5-7 LBLA

¡Cuantísimas problemas y confusión podríamos ahorrarnos si siguiéramos este mandato, si confiáramos en Dios,  no en nosotros mismos.

SIN EMBARGO, TENER FE
RESULTA SER BASTANTE MAS DIFÍCIL
CUANDO LO QUE DIOS HACE NO SE AJUSTA
A NUESTRA IDEA DE LO QUE DEBERÍA HACER.

Pregúntale a Gedeón. La orden de ir y destruir a los Madianitas ya era desafiante antes de saber la inferioridad numérica que tendría su ejército. A pesar de que Dios mismo le aseguro su ayuda, dudó  antes de que sus soldados marcharan hacia la batalla, cántaros y antorches en mano. Una vez que fueron, sin embargo, Dios demostró su poderío de una forma grandiosa, y usó el minúsculo ejército de Israel para derrocar a la nación Madianita.

Volvamos al Mar Rojo. En Éxodo 14:15, ocurre algo realmente increíble, después de que Moisés animara al pueblo con la noticia de que Dios mismo pelearía por ellos. Dios habla con Moisés:  ¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que se pongan en marcha.” Interesantemente,

DIOS INCLUYE EN SUS PLANES DE BATALLA A LAS PERSONAS A LAS QUE ESTA POR LIBERAR

El pueblo de Israel no es un espectador inactivo e impotente mientras Dios actúa. Ellos tomaron parte en la acción.

De forma similar, cuando David alaba a Dios por haberle dado la victoria en Salmo 18:39, cuenta la manera en que Dios le preparó para la batalla:

Pues tú me has ceñido con fuerza para la batalla; has subyugado debajo de mí a los que contra mí se levantaron.

DIOS QUIERE QUE VEAMOS SU PODER EN LA VICTORIA
Y LA POSICIÓN DE VENTAJA EN LAS PRIMERAS FILAS
A MENUDO ES EXACTAMENTE DONDE QUIERE QUE ESTEMOS

Si nos esta llamando a ocupar esa posición, no es una opción simplemente contestar “Dios está peleando por mi,” como una escusa para no actuar.

¿No te lo he ordenado yo? ¡Sé fuerte y valiente! No temas ni te acobardes, porque el Señor tu Dios estará contigo dondequiera que vayas. | Josué 1:9

Amigo, ¿qué batalla enfrentas hoy que necesita de la intervención de Dios? Su presencia y preocupación por ti son tan reales hoy como lo fueron para el pueblo de Israel.

NO HAY BATALLA QUE SEA DEMASIADO GRANDE O PEQUEÑA PARA EL.

¡Acude a Él en todas tus luchas! Él es un Capitán digno de toda confianza.


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