Idolatría

ESCRITO POR TIFFANY MATTHEW | AUTOR INVITADO
TRADUCIDO POR BENJAMIN KNOTT

¿Te has preguntado alguna vez por qué hacemos las cosas que hacemos? ¿Por qué intentamos cambiar quienes somos y encajar? ¿Por qué nos enojamos cuando la vida no resulta como esperábamos? ¿Por qué nos duele cuando somos rechazados? ¿Por qué es que con tanta facilidad ponemos nuestros caprichos por encima de las necesidades de los demás?

Todas estas preguntas resonaban en mi mente mientras escuchaba por tercera vez una serie por Austin Stone titulada Amor Falso. Sorprendentemente, algunas cosas simplemente no han cambiado en los últimos cinco años:

TODAVÍA LUCHO CON LA IDOLATRÍA.

Para muchos, la imagen que evoca la palabra idolatría es la del becerro de oro (Éxodo 32). Si has crecido en un hogar cristiano, sabrás que a menudo identificamos la idolatría moderna con cosas como pasar demasiado tiempo con una persona, o viendo películas en Netflix, o conectados a nuestras redes sociales. Pero si nos paráramos a pensar, reconoceríamos que la idolatría es algo mucho mas profundo que estos comportamientos superficiales. Observando lo que nos dice la Biblia, empezamos a descubrir una verdad fundamental. La idolatría es el pecado raíz de todos nuestros pecados. Pero no me tomes la palabra, ¡vamos a verlo juntos!

¿Cuál es la definición bíblica de idolatría? En vez simplemente repetir lo que nos enseñaron en la escuela dominical, o lo que dice el resto del mundo, consideremos cómo define Dios la idolatría:

No tendrás otros dioses delante de mí. No te harás ídolo, ni semejanza alguna de lo que está arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No los adorarás ni los servirás… | Éxodo 20:3-5a LBLA

De los diez mandamientos que Dios dio a Moisés, los primeros DOS tienen que ver con asegurar que Dios no comparte prioridad con nada ni nadie. De hecho, la prohibición contra la idolatría es mencionada dos veces antes de siquiera nombrar el adulterio o el asesinato.

¿DAMOS LA MISMA IMPORTANCIA AL PECADO DE IDOLATRÍA
EN NUESTRAS COMUNIDADES QUE LA QUE DAMOS
A PECADOS DE CARÁCTER SEXUAL O DE INTOXICACIÓN?

Dios nos ordena que no adoremos a nada ni a nadie fuera de Él. Y la primera pregunta que deberíamos hacernos es:

¿QUÉ ES ADORAR?

Es más que algo que hacen los cristianos cada Domingo. La raíz de la palabra “adorar” (en latín adorāre) se refiere al hecho de atribuir valor: “Manifestar, expresar y declarar un sentimiento de amor a alguien o alguna persona.” ¿A qué atribuimos valor? Constantemente atribuyo valor a muchas cosas. Atribuyo valor a Starbucks cuando decido ir a por un café antes del trabajo en lugar de pasar tiempo con Dios en oracion. Atribuyo valor a mi restaurante favorito cuando alabo su servicio y comida exquisita. Atribuyo valor a mi físico cuando empleo un poco mas de tiempo para perfeccionar mi sombra de ojos. Sin lugar a dudas, diariamente atribuimos valor tanto a cosas como a personas.

CADA DÍA ESTAMOS ADORANDO – ENTONCES,
LA PREGUNTA ES ¿A QUÉ ESTAMOS ADORANDO?

Si nuestra respuesta es cualquier cosa o persona que no es Jesucristo, somos culpables de idolatría. La idolatría es valorar más a algo o alguien que a Dios. La idolatría es cuando damos mas importancia a algo creado que al único ser no creado.

DIOS.

Entonces, nuevamente planteo la pregunta:

Y TU, ¿LUCHAS CON EL PECADO DE IDOLATRÍA?

¿Has deseado una pareja, o aún hijos más de lo que has deseado a Cristo? ¿Has invertido mas esfuerzo y trabajo por conseguir un diploma, un trabajo, o un ascenso más de lo que has invertido en tu relación con Jesús? ¿Has intentado cambiar quien eres, tus gustos, o como hablas a fin de ser aceptado por otras personas, aún sabiendo que Dios te acepta tal como eres?

Será cierto que nunca hemos fundido nuestras joyas para convertirlas en un becerro de oro, pero todos sin falta hemos hecho de algo en este mundo nuestro objetivo y lo hemos perseguido mucho mas de lo que perseguimos la relación con nuestro Padre celestial.

Pero ¿por qué? ¿Por qué lo hacemos? ¿Por qué ponemos cualquier cosa antes que Dios? Creo que Salomón dijo muy acertadamente:

El ha hecho todo apropiado a su tiempo. También ha puesto la eternidad en sus corazones…| Eclesiastés 3:11 LBLA

Fuimos creado con eternidad en nuestros corazones. Fueron diseñados de forma que constantemente anhelan algo eterno. Todas estas cosas que perseguimos como el trabajo perfecto, una familia bonita, aceptación social, amor verdadero – todos representan nuestro esfuerzo por llenar un gran vacío con el que fuimos creados a propósito. Necesitamos reconocer que este anhelo que tenemos por lo eterno solo puede ser satisfecho por Uno, el único que es Eterno.

NUESTROS DESEOS Y NUESTROS CORAZONES FUERON CREADOS
PARA SER SATISFECHOS POR DIOS Y SOLAMENTE POR ÉL.

David comprendió esto en su propia vida:

Pon tu delicia en el Señory El te dará las peticiones de tu corazón. | Salmo 37:4 LBLA

En última instancia, el deseo de nuestro corazón es conocer a Dios. Fuimos creados así. Así que cuando dejemos de perseguir los substitutos temporales de este mundo y persigamos al Eterno, ese será el momento cuando podamos encontrar nuestro deleite en Él.

Pero, ¿cómo podemos cambiar? Lo primero es identificar los ídolos que existen en nuestras vidas. Cuando podamos identificar las cosas que perseguimos, podremos trabajar en cambiar nuestro enfoque de ellos a Cristo. Podremos armarnos y estar alerta ante las tentaciones del mundo y

DELEITARNOS EN EL SEÑOR.


Haga clic aquí para ver el artículo original en inglés.
Click here to view the original article in English.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.